Gilberto Ibarra, un querido esposo, padre, abuelo, hermano y amigo, falleció pacíficamente el 22 de abril de 2025 a la edad de 74 años en Modesto, rodeado de su amorosa familia. Nacido el 19 de mayo de 1950 en Jalisco, Gilberto era un hombre de gran humor, calidez y consideración.
La vida de Gilberto fue un rico tapiz tejido con el amor a su familia y a la tierra que tanto apreciaba. Fue un hombre autodidacta que llevó la sabiduría de las experiencias de la vida. Su trabajo en el campo no era solo un trabajo, sino un testimonio de su conexión con la tierra y los ciclos de la naturaleza.
Compartió vida con su amada esposa, María González. Gilberto fue una luz guía para sus hijos: sus hijos Gilberto, Juan, Carlos y Hugo, y sus hijas Yesenia y Verónica. Su legado continuó floreciendo a través de sus adorados nietos, Jannet, Rocío, Marlene, John, Brandon, Alexis, Rosalynd, Leslie, Mia, Rome, Eli, Eva, César, Evelyn, Daisy, Lili, Hugo, Haley, Britney, Alex, Annette, Jacob y Cataleya, todos los cuales trajeron una inmensa alegría a su vida.
Gilberto fue el hermano de Alfonzo, Francisco, Salvador, Manuel, Teresa, Alicia, Dolores, Carmela, Carolina y María. Sus hermanos recordarán con cariño las risas que compartieron a lo largo de los años.
sus muchas pasiones, Gilberto disfrutaba jugar al póker con sus amigos, un pasatiempo que le traía mucha alegría y risas. Sus tiempos de poker estaban llenos de bromas amistosas y el tipo de camaradería que une a las personas de por vida. Del mismo modo, la agricultura no era solo un interés, sino una parte de su alma. Encontró consuelo en la sencillez de laborar la tierra y en la satisfacción de una cosecha abundante.
Quienes conocieron a Gilberto lo recordarán como un hombre que nunca dejaba de hacer sonreír a quienes lo rodeaban. Su sentido del humor era contagioso y su comportamiento amistoso lo convirtió en una figura querida en su comunidad. La naturaleza reflexiva de Gilberto significaba que siempre estaba listo para echar una mano o escuchar.
La vida de Gilberto fue una lección sobre el poder de la positividad y la importancia del parentesco. Se le echará mucho de menos, pero su espíritu seguirá vivo en los corazones de todos los que tuvieron la suerte de conocerlo. La suya fue una vida bien vivida, llena de momentos que serán apreciados por su familia y amigos para siempre.
Al despedirnos de Gilberto Ibarra, celebramos una vida llena de risas, amor y la belleza de los momentos cotidianos. La suya fue una vida que realmente marcó la diferencia, dejando un legado de alegría y bondad que nunca será olvidado.
To send flowers
to the family or plant a tree
in memory of Gilberto Ibarra, please visit our floral store.